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| Espíritas a la Sociologia y Espiritismo al Mundo Escreve: Néstor Juan Massaro Em: Fevereiro de 2003
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| Este trabajo, que presenté en la XIV Conferencia Regional, organizada por la Confederación Espírita Pan-Americana en San Pablo (Brasil), en noviembre/2002, destinada a demostrar que la actualización es lo que permite a los conocimientos permanecer activos, intenta dar fuerza a la idea de que el Espiritismo, para cumplir con la misión que dió lugar a su nacimiento, necesita contar con practicantes que se ocupen tan intensamente de lo sociológico como lo están haciendo de lo filosófico-moral, al mismo tiempo que traten de conseguir que la doctrina se ubique con rapidez en condiciones de actuar inter y transdisciplinariamente con las demás ciencias, para participar como miembro activo en la creación y puesta en marcha de los paradigmas que rijan la vida comunitaria del ser humano del futuro, la que debe estar desprovista de la iniquidad y bajeza que hoy reinan en su devenir.
La obtención de lo anterior hará que nuestras opiniones dejen de ser consideradas maneras de decir de quienes creen en el espíritu, para tener idéntica fuerza que las derivadas de otros saberes con los que se equipara el que practicamos.
El lector encontrará sugerencias de las metodologías a emplear para que, a través de la ONG que nos agrupa, podamos constituirnos en pioneros de una cuestión tan importante, que si se continúa dejándola de lado puede favorecernos el paso a la obsolescencia.
La necesidad de que el Espiritismo se ocupe de la redención social no es una idea nueva; menos todavía una creación de quienes en los últimos años estamos luchando con denuedo en favor de tal cosa . Hacemos eso por considerar que se trata de algo que debió ponerse en marcha al mismo tiempo que los demás contenidos de la Codificación, pero ha quedado relegado por causa imputable a la mayoría de los que se dedicaron y dedican a la práctica y enseñanza doctrinarias, dado que su interpretación de que ocuparse de asuntos sociológicos resulta peligroso y dañino, porque nos obliga a tener relaciones con la política, la economía, la jurisprudencia y quienes actúan en esas cuestiones, es una manera de ver falsa o interesada. Como lo expresé en el Tema Libre presentado en Porto Alegre en octubre del 2000, de acuerdo con ese criterio tampoco deberíamos hacer reuniones donde se atiendan a personas o espíritus con severos endeudamientos morales, pues allí también estaríamos en peligro de sufrir venganza o "contagio". (1)
La exclusión de la sociología en el accionar espírita, supone que los responsables de su manejo no han leído, no entendieron o, lo que es mucho peor, se muestran desinteresados por lo que contienen las obras de Kardec sobre ese particular.
Varios itens de “El Libro de los Espíritus”, transfiriendo el pensamiento de desencarnados de categoría, abordan dicho tema, como ser los números 684 – 806 – 807 – 811 – 811ª - 812 – 812ª - 816 – 877 – 883 – 886 y otros. En ellos se hace alusión a que cada uno de los habitantes de la Tierra piense tanto en sus intereses como en los de todos sus semejantes, con frecuentes menciones de Jesús, quien al decir AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS, PORQUE SÓLO EN ESTO CONSISTE LA LEY, resumió en esa palabras el pensamiento de la totalidad de los enviados divinos.
Como ejemplo de lo anterior véase la transcripción textual del apartado 877: "- La necesidad que tiene el hombre de vivir en sociedad, ¿le acarrea obligaciones particulares?". "- Sí, y la primera de todas ellas consiste en respetar los derechos de sus semejantes. Quien tales derechos respete será siempre justo. En vuestro mundo, donde abundan los hombres que no practican la ley de justicia, todos se valen de las represalias , y esto es lo que trae perturbaciones y confusión a vuestra sociedad. La vida social concede derechos e impone deberes recíprocos". (2)
En el capítulo "Los tiempos han llegado", de "El Génesis", se estipula que el Espiritismo está destinado a favorecer la renovación moral de la humanidad, para que en ella reinen la caridad, la fraternidad y la solidaridad, con seres vivientes y pensantes que se miren como hermanos y no vivan unos a expensas de los otros. (3)
En "Obras Póstumas", donde predomina su pensamiento elaborado, el Codificador señala que sin apresuramiento, con la doctrina espírita favoreciendo su arribo, la vida comunitaria de los humanos llegará a estar signada por el bien, cuando se instale la Aristocracia Intelecto-Moral. (4)
Durante el siglo 20 y en lo poco que va del actual, profundos conocedores del Espiritismo, dedicándose a difundir su contenido, señalaron y remarcaron con firmeza que el trabajo en sociología, además de útil resulta imprescindible, por lo que enseña y porque constituye un mecanismo idóneo para la inserción mundial del más avanzado conocimiento espiritualista. Agreguemos que de esa forma podrá prestar al ser humano la ayuda que precisa, en el intento de que desaparezcan las severísimas deficiencias que afectan a enormes grupos poblacionales, dependientes del nihilismo y hedonismo practicados y divulgados por los reales dueños del poder, que no son ni por asomo los que elegimos en periódicos actos comiciales.
Resulta innecesario referir con particularidad lo dicho por cada uno de esos distinguidos practicantes y maestros de la doctrina que nos hermana. Por otro lado, en estos momentos de actualización se puede modificar la manera de interpretarlos que tuvimos tiempo atrás, ya que las verdades que manejamos, como científicas que son, se hallan todas sujetas a cambios o reemplazo, si la evolución de los conocimientos hace preciso que eso ocurra. Haciendo nombres de los representantes de tal actividad, si bien son numerosos, en especial en América y Europa, representan holográficamente a la totalidad Manuel Porteiro, Humberto Mariotti, Manuel Navarro Murillo, Deolindo Amorim, José Herculano Pires y Jon Aizpúrua.
Ese grupo también supo advertirnos que, si no prestamos atención a la redención social, acabando con los mitos que impiden su ejercicio, el saber espírita será intrascendente. Totalmente de acuerdo con ese parecer, yo expreso hasta el cansancio que dejando de lado esa parte, sólo hacemos el 50% de lo que nos corresponde, de suerte que, si continuamos igual, nos tornaremos tan inútiles como las religiones.
El problema fué bien abordado en 1947 por Louis Fourcade, por medio de una carta enviada a la revista "La Idea", órgano oficial de la Confederación Espiritista Argentina, publicada en el número 275, donde decía: "Por no haber militado en el dominio social, el Espiritismo francés es insuficientemente conocido por las masas. Se ha atraído hacia sí una desconfianza inexplicable, aun en el mundo intelectual; aparte de algunos cerebros lúcidos y orgullosos de su conocimiento, se atrajo un desprecio cínico y sistemático que, alentado por gente eclesiástica, lo ha reducido y confinado a reuniones circunscriptas a asociaciones timoratas y que han degenerado a menudo en corrupción y charlatanismo o tráfico mercenario" (5). Quitando la relación con un país y cambiando el tiempo, ¿no acontece hoy lo mismo en la mayoría de las partes, exceptuando a contadísimos centros y pocas agrupaciones de sociedades espíritas?
¿Qué significa que los cultores del Espiritismo debamos ocuparnos de cuestiones sociales? Eso supone que dicho aspecto de la vida humana entre a ser considerado en nuestras reuniones, con y sin intercambio mediúmnico, para formar participantes que, cuando la ocasión sea propicia, nos puedan representar tanto en discusiones interdisciplinarias cuanto en actividades prácticas de la cosa pública.
Desde afuera y también desde adentro, con seguridad que nos interrogarán, queriendo saber cómo haremos para conseguir lo arriba planteado.
La respuesta, que tratará de ser clara a la vez que sintética, ha de comenzar señalando lo que se debe conocer y saber aplicar de la doctrina, para conseguir la aceptación de sus postulados metapsíquicos y metafísicos, con los que se ha de calar muy hondo cuando se le dé forma a la nueva sociología o humanismo, como algunos prefieren llamarle.
Las proposiciones espíritas alimentan directivas muy importantes para modificar la situación en que estamos viviendo, signada por una cruel competitividad, donde cada cual quiere tener lo que considera propio, sin interesarle los métodos a emplear, ni el efecto que puedan producir sobre los demás. Les daremos interpretación adecuada si partimos de los considerandos de Gustavo Geley, para quien el hombre y el Universo evolucionan del inconsciente al consciente, en función de la existencia de un Principio Superior o Dios, con el que todo está relacionado. Refiere que eso tiene una orientación teleológica, en procura de la soberana inteligencia, la soberana justicia y el soberano bien, con un ser humano que posee, para formar parte de tal composición, un espíritu inmortal. Dicho integrante va haciendo etapas progresivas a través de la reencarnación o palingenesia, utilizando cuerpos de alguna manera ideoplásticos, hasta cuando deje de precisar de ese elemento material. Es muy significativo que el gran metapsiquista dijese que los beneficios resultantes de ese desarrollo serían colectivos, porque sólo se conseguirían con la intervención de todos. (6)
Merced a las existencias sucesivas, demostrables por métodos como el razonamiento, la psicología y terapia transpersonales o la comunicación mediúmnica (quizás pronto por transcomunicación), estamos ubicados en la vida social como elementos activos. Antes de referir lo que ello significa, debe decirse que dicha característica nos desliga completamente de criterios religiosos que creen en el destino, con una divinidad que lo ha preparado todo, para que en lo macro y en lo microcósmico las cosas sucedan de acuerdo con una causalidad determinista. También nos separa de los partidarios del azar y de los materialistas históricos y dialécticos, que consideran a la muerte como el paso a la nada, con la terminación definitiva de lo que ha sido un ser viviente.
Por el Espiritismo conocemos que cada nueva encarnación es un período de prueba, durante el que debemos intentar la superación propia y ayudar a la de los demás. Para ello entramos a vivir con un cuerpo y en condiciones ambientales apropiadas al desarrollo psicológico y moral que hemos alcanzado. Eso ocurre por la puesta en juego de la Ley de Causas y Efectos, en virtud de la que la situación actual está influída por lo que se ha sido hasta la última desencarnación. Tal cosa no supone que los débitos que tengamos con leyes morales, nos lleven a pasar idénticas situaciones de sufrimiento que las que antes podamos haber infligido a otros, dado que el karma, como también se denomina, no está sujeto a la fatalidad. Se trata en cambio de algo que funciona de manera que las consecuencias pueden ser diferentes, ante factores causales igualitarios, puesto que en el devenir palingenésico, a semejanza de lo que sucede en la física cuántica por el principio de Heisenberg, reina la indeterminación. El productor de tan valioso proceso es ni más ni menos que el libre albedrío, componente inseparable del espíritu a partir de su nacimiento, al que puede recurrir tanto cuando puebla el espacio como en ocasión de estar unido a un cuerpo.
Esa facultad o derecho para actuar como deseamos, nos hace a la vez responsables de lo que pasa en la vida comunitaria, porque lo que cada uno decide, además de orientar su propia existencia, repercute sobre las de otros hombres y mujeres, a veces pocos, en ocasiones muchos. Como así ha ocurrido siempre, con la presencia de grupos que supieron hacerse dueños del poder, utilizando sistemas para que una minoría de privilegiados explote en todo orden a la mayoría de sus semejantes, la situación social que hoy impera en el mundo deriva en gran parte del curso de la historia, que hasta el momento está lejos de encontrarse ajustado a las Leyes Divinas.
De acuerdo a como marchan las cosas, si los espiritistas nos actualizamos, lo haremos como se debe si incluímos el interés por la sociología y los beneficios que pueden derivarse de su buena utilización. De quedar eso sin atender, nuestro movimiento no ha de prestar a la gente el mejor servicio a que está destinado.
En la actualidad nos encontramos detenidos, pues sigue imperando la idea de que, por el karma, cada uno ocupa el lugar que se merece, sin tener en cuenta que si dicho factor permite, por libre elección, pagar un mal ejerciendo un bien de valor equivalente, lo correcto es señalar que cada vez que regresamos a la vida terrenal, lo hacemos en condiciones que nos dan la oportunidad de poner en juego la corrección de defecto. Si lo primero fuese cierto, no tendrían porqué interesarnos los que sufren, dado que así pagarían más rápido sus deudas morales. La caridad en cualquiera de sus formas, sería entonces innecesaria y hasta inoportuna. Como lo real es lo segundo, pero también resulta verdadero que en el intento se producen fracasos, hay seres que se apartan del plan con que llegaron a la vida y se inclinan por ocuparse de lo que les agrada, les da placeres y beneficios, en especial económicos, integrándose a una clase privilegiada. Si bien son los menos, acumulan riqueza y poder para manejar a los más, transformándolos en réprobos. (7)
Frente a la situación descripta, el Espiritismo no puede seguir aplicando parcialmente a Kardec, ni continuar prestando oídos sordos a quienes interpretaron e interpretan en forma completa al Codificador. Compete que la doctrina sea puesta al día, para que deje de ser espectadora ante los errores sociológicos y entre a actuar con metodologías que enseñen al mundo como enmendarlos.
¿Qué corresponde hacer o que contenido debe dársele al conocimiento , para que además de ser científico, filosófico y moral, incluya también a la sociología?
Basten para este trabajo, con el objeto de ofrecer bases a la proposición que contendrá su parte final, algunos párrafos que sirvan como definición, que mencionen puntos importantes a tener en cuenta y que aclaren confusiones, sean de desconocedores del Espiritismo o vengan desde asociados a sus instituciones.
Revolución Ideológica
Puede decirse que se hace sociología espírita cuando, en las sociedades rotuladas de igual modo, encarnados y desencarnados se ocupan de que todos conozcan bien las causas productoras de los severos males que sufre la vida planetaria de los seres humanos, para preparar métodos y gente que los utilice , en colaboración con otros saberes y en momentos oportunos, en búsqueda la de corrección de esas desviaciones negativas. Dicho quehacer debe tener profundidad, estar bien meditado y desprovisto de apuro. Sus emisarios han de ayudar a que desaparezcan los enfrentamientos, manejando ideas que estén muy lejos de favorecer las peleas físicas o verbales, promoviendo la instalación de una Revolución Ideológica, en cuyo ejercicio se discutan y tomen determinaciones entre personas que se consideren y sientan hermanas.
En cuanto al contenido, siguiendo los dictados de la Codificación, luego desenvueltos y hechos más actuales por figuras de relieve como las antes mencionadas, está compuesto en esencia por el Socialismo espiritualista o espiritualizado. Para evitar que el uso de esta terminología provoque falsas interpretaciones , conviene aclarar un poco la cuestión.
Hablar de socialismo no significa condecirse o estar de acuerdo con lo estipulado por el marxismo, comunismo o socialismo científico, denominación la última utilizada por los creadores del materialismo dialéctico. Si tratásemos de volver lo propuesto por ese sistema, nos colocaríamos en franca contradicción con nuestros principios básicos, puesto que Marx y Engels no aceptaban la existencia del espíritu, al asegurar que nada queda del hombre después de la muerte, dado que el pensamiento es una especie de secreción de la materia, que brota como consecuencia de la producción y los bienes. Como la burguesía, madre de la revolución tecnológica y del capitalismo liberal, lejos de conseguir que con ellos aumente en forma progresiva el número de seres humanos con bienestar económico, ha hecho que los pobres y desamparados sean los que se incrementan día a día, con depositarios del poder que no se ocupan de que la cuestión cambie, la posición espírita también esta en desacuerdo con su postura.
La forma enunciada del socialismo es algo que como idea existía desde larguísimo tiempo antes de que se hablase de espiritismo . Como otros componentes doctrinarios, ha sido adoptada por quienes la manejan para utilizarla de acuerdo con nuestros conceptos filosóficos y éticos, procurando el bien de todos. Eso no significa que tengamos la exclusividad de su empleo, ya que a veces como atisbo y otras con clareza, se la puede rescatar de diferentes manifestaciones en pro de la vida comunitaria adecuada.
Traducido lo anterior a otros términos, significa que para la construcción de la sociología futura, en la que el interés general prime sobre el de orden particular, un recorrido de la historia permite obtener, de expresiones y metodologías ofrecidas al hombre desde tiempos inmemoriales hasta los de hoy, selecto material destinado a tal fin, relacionado con la concepción socialista. Baste par ello referir extractos de los "libros sagrados", el decir y hacer de los enviados divinos, el contenido de filosofías como las de Sócrates, Aristóteles y Fromm, la teoría e intentos de Alexis Carrel, el ejemplo del Mahatma Gandhi y hasta lo rescatable de ciertos aspectos del marxismo y del capitalismo. (8)
La marcha al compás del pensamiento socialista espiritualizado permitirá conseguir una sociedad libre, solidaria y con igualdad relativa, en la que la economía combine el capital privado con el colectivo, para que la producción se distribuya equitativamente, sin que se acumulen riquezas superfluas ni exista gente desprovista de lo imprescindible. Así se hará la verdadera caridad, que nada tiene que ver con la beneficencia.
El hecho de que el Espiritismo participe de un proceso tan trascendental obliga a que sus practicantes, además de aprender humanismo en las sociedades a las que concurren, proyecten dicho conocimiento hacia afuera de ellas, para que el mundo lo conozca y se creen las condiciones que favorezcan su puesta en práctica. Esto se conseguirá por medio de dos maneras de actuar, que tienen carácter complementario: Por un lado, las personas adiestradas en sociología, si la situación se torna propicia, tomarán parte en actividades políticas, por supuesto que integrando grupos con seres que compartan su posición. Se trata de algo difícil, pero no imposible o utópico. Por otro, las Organizaciones No Gubernamentales espíritas, que son sus Confederaciones, solicitarán se las conecte a la UNESCO. En esa dependencia de la ONU, que está haciendo periódicas reuniones internacionales dedicadas a la ciencia en relación con la vida humana, los representantes de nuestro movimiento tendrán la oportunidad de tratar interdisciplinariamente diversos temas, así como integrarse a agrupaciones que se destinarán a trabajos científicos transdisciplinarios.
La puesta en juego de lo expresado ocasionará un beneficio general, porque el Espiritismo se ocupará de algo que no puede seguir relegado, mientras que las ciencias que ahora consideran al Universo y al hombre como cosas materiales, tendrán la oportunidad de entender lo que es el espíritu. De tal forma, cuando se generalice la aceptación de que en el cosmos existe un componente pensante además del físico, el manejo de la vida planetaria se fundamentará en principios que darán lugar a que el hombre entienda y vea las ventajas de abandonar el orgullo y el egoísmo, para adentrarse en el camino del respeto y amor al semejante.
Hacer sociología espírita supone entonces convivencia con quienes piensan de manera diferente, sabiendo conseguir que de ambos lados se desestime el enfrentamiento. Reuniéndonos entonces por separado para preparar intentos de soluciones y juntándonos para discutir su validez, daremos lugar a una interacción que podrá en forma paulatina y segura, aunque sea con lentitud, ir consiguiendo el bienestar que en la actualidad prácticamente nadie disfruta sobre la Tierra. Así se hará realidad la revolución ideológica, cuya vivencia nos hará sentir ciudadanos del mundo, no preocupados por imponernos a los de otro color o nacionalidad, porque con el correr del tiempo todos nos consideraremos miembros de una sola familia, ubicados en distintas dependencias de una gran casa (9)
Ya entrando en la apódosis de esta primera parte, conviene resaltar que, de acuerdo con las proposiciones de nuestra doctrina, lo que tenga que ver con el manejo de la vida humana por las ciencias sociales ha de sufrir un cambio radical. ¡Basta de considerar que el hombre posee tales características o sufre determinadas consecuencias como resultado de lo hecho en política, economía o jurisprudencia;, considerando que eso es lo único que interesa a la sociología! Se trata de una verdad, pero correspondiente a lo teórico de un saber muy profundo y extenso. A nosotros nos interesa que se ponga en juego la parte práctica (sociología aplicada), porque su buen manejo la hará ductora de los tres conocimientos mencionados líneas atrás. En función de ello, los que la ejerzan se encargarán de estudiar las necesidades de grupos humanos y las medidas a aplicar para su mejoría o desaparición. Estas últimas las transferirán a gobernantes, legisladores y economistas, quienes entonces podrán tomar decisiones bien fundamentadas.
Un repaso mental de lo dicho hasta ahora, aclara que el conocimiento de las significativas y variadas posibilidades con que cuenta el Espiritismo para intervenir en la redención social, desactualiza automáticamente ciertas afirmaciones falsas con que lo suele considerar, que dañan su imagen y hasta le interfieren el buen funcionamiento. Eso acontece con las expresiones de malos informados, que aseguran que los espíritas nos interesamos solamente por las cosas de ultratumba y ponen en tela de juicio los logros de la mediumnidad. También pasa lo mismo con la opinión de supuestos kardecistas, que se oponen a que se realicen reuniones dedicadas a la sociología,. De ambas cosas nos olvidaremos si, pasado un poco más de tiempo, se avanza como corresponde en la puesta al día.
Espiritocracia
Antes de pasar a otro aspecto del tema, recapacítese sobre lo que dijo Kardec de la Aristocracia Intelecto-Moral y considérese que, un seguidor de la categoría de Humberto Mariotti, manifestó que el nuevo Espiritismo ha de contar con la Mediumnidad Social, a través de la cual se expresarán espíritus muy elevados, para dar lugar a que se instale la espíritocracia. (10)
Frente a lo anterior cabe preguntarse si la democracia, que es el mejor sistema político habido hasta el presente, deberá sufrir en adelante profundas modificaciones o ser reemplazado por otra metodología de gobierno. La respuesta vendrá cuando estemos bien adentrados en la sociología aplicada. Pretender darla enseguida hace correr el riesgo de que sea prejuiciosa o antojadiza. Lo que importa es ponernos ya a crear condiciones para que, en el manejo de la sociedad de tiempos venideros, se utilicen paradigmas elaborados por mentalidades evidentemente superiores, inspiradas en las leyes divinas.
Después de las consideraciones precedentes, recordatorias de las medidas con que cuenta el Espiritismo para convertirse en participante de categoría en el trabajo destinado a encauzar correctamente la vida comunitaria humana, que los propios hombres hemos colocado en situación lamentable, se harán proposiciones destinadas a que sepamos disponer las cosas de nuestro movimiento para que, sin continuar perdiendo tiempo, transforme en realidades los actuales proyectos.
Hace falta actuar planificadamente, pues si se deja que las cosas evolucionen con espontaneidad, además de avanzar mucho más despacio, es seguro que se harán de manera distinta en unos lugares que en otros. También deben tenerse en cuenta las instituciones con dirigentes remisos a lo que se les proponga, para saber actuar sobre ellas. Finalmente, si una Confederación entra a participar en reuniones internacionales, cuando tenga que enviar representantes a las mismas, no se ha de poner a buscarlos en el momento, sino que debe conocer con anticipación quienes serán y donde se hallan, dado que a veces podrá ser necesario someterlos a preparación , para recibir informaciones que les serán útiles en el momento de intervenir. Tal entrenamiento contará con la colaboración de desencarnados cada vez que se lo considere necesario.
Como lo insinuó el título, los espíritas deben volcarse a la sociología y el Espiritismo esparcirse por el mundo. Ambas cuestiones tienen, por lo menos dentro de la organización que convocó a la XIV Conferencia Regional, que contar con todo lo que haga falta para tomar cuerpo y hacer que los postulados provistos al respecto por parte del único conocimiento espiritualista que es científico, además de ser compartidos por todos los adeptos, sean llevados por sus mejores sociólogos a cotejarse con la opinión de otros saberes, para entre todos dar pábulo a la ecología social, nada más ni nada menos que al amparo de las asambleas que periódicamente patrocina la UNESCO, circunstancia la última por cuya efectivización se desvela el autor de lo que se está diciendo, quien en tal aspecto trata de continuar con lo que Mariotti pedía, casi como clamor, en el decenio final de su existencia.
No basta empero con la descripción de los medios con que se cuenta y de los resultados que de ellos se esperan. Para un encauce humanístico de tales elementos, hay que hacer referencia a las actividades capaces de impulsarlas en ese sentido.
Los espiritistas actuaremos bien si disponemos nuestro material como corresponde. Quienes formamos parte de una ONG haremos lo adecuado ocupándonos de revisar su estructura, para producirle agregados o cambios si es que hacen falta, con el propósito de que, en adelante, dicha organización sea líder en el avance sociológico doctrinario, tanto por lo que se realice en el seno de las agrupaciones que la componen, cuanto por lo que desde ellas se irradie hacia su exterior.
Eso se conseguirá obteniendo de sus autoridades la disposición para crear las condiciones destinadas a conseguir dos cosas, que deben dejar de mantenerse como simples propuestas teóricas. Se las puede resumir así:
1) FAVORECER LA LLEGADA DE INFORMACIÓN SOCIOLÓGICA A TODOS LOS PARTICIPANTES EN SOCIEDADES ESPÍRITAS RELACIONADAS CON UNA ORGANIZACIÓN MADRE
Lo anterior enriquecerá a los adeptos y los pondrá en condiciones de trabajar en la enunciada sociología práctica. Indirectamente hará que se despierte el interés por la doctrina entre quienes ahora la rechazan o esquivan.
La manera de instalar tal cosa debe ser adecuada a grupos y circunstancias. Quizá convenga la creación de una dependencia, que podría llamarse Comité de Pedagogía Sociológica. A sus miembros corresponderían tareas como dictar conferencias, moderar reuniones, aclarar interrogantes y dar forma a una programación sobre la manera de trabajar, tentando que ésta sea igual en cada parte en que se la lleve a cabo.
Difundiendo entre adeptos el interés por la redención social, se incrementará el sentimiento de amor al prójimo, cosa muy importante en el caso de cofrades que puedan llegar a ser titulares o tener alguna relación con tareas gubernativas 2) EXPANDER MUNDIALMENTE AL ESPIRITISMO MEDIANTE LA RELACIÓN DE SUS ORGANIZACIONES CON LA UNESCO
Ejerciendo el mecanismo mencionado en este epígrafe, se conseguirá que no siga aconteciendo lo que hasta ahora es innegable, aunque mucho nos pese: Una muy pequeña cantidad de habitantes del planeta integra nuestras filas mientras que, salvo nosotros mismos, nadie nos reconoce como cultores de una ciencia.
Poder participar de las reuniones internacionales que organiza la UNESCO, nos llevaría a obtener un tratamiento igualitario por parte de los demás conocimientos científicos, lo que permitiría que, en encuentros interdisciplinarios, demostrásemos cómo las posiciones metafísica y metapsíquica del Espiritismo conducen a una mejor comprensión del Universo y a disponer de argumentos para ajustar la vida social del mundo a paradigmas capaces de despojarla de los severos defectos que hoy la afectan.
El intercambio a alto nivel con otros saberes hará también crecer enormemente el número de personas que se acerquen a nuestros Centros, en los que ya nadie considerará que hay reuniones de ocultistas, sectarios o religiosos muy especiales. Poniéndose a resguardo de la tautología, el autor pone fin a este escrito, esperanzado en que su contenido contribuya a estimular, a toda altura, el interés por llevar el Espiritismo a su funcionamiento pleno, cual lo requieren la actualización y permanencia.
Bibliografía 1. Massaro, Néstor J: La Actividad Sociológica en la Actualización del Espiritismo. Tema Libre presentado al XVIII Congreso Espírita Pan Americano (Octubre / 2000) – Publicado en número 3196 de revista "Constancia" – Accesible por Internet a cepanamerica@via-rs.net 2. Kardec, Allan: El Libro de los Espíritus 3. Kardec, Allan: El Génesis – Cap. XVIII 4. Kardec, Allan: Obras Póstumas 5. Tomado de Parapsicología y Materialismo Histórico, de Humberto Mariotti 6. Tomado de Gustavo Geley (Del Inconsciente al Consciente) y comentarios de Mariotti (Parapsicología y Materialismo Histórico) 7. Párrafo construido en base a criterios de Manuel S. Porteiro en Concepto Espírita de la Sociología 8 y 9. Datos derivados de la conferencia “Interacción Entre Sociología y Espiritismo” (Pronunciada por Néstor Massaro en Centro “Constancia” de Buenos Aires – Publicación en revista “Constancia”) 10. Mariotti, Humberto: Parapsicología y Materialismo Histórico (Tercera parte).
Néstor Juan Massaro, argentino, médico aposentado, é sócio-fundador do Comitê de Estudos Científicos da Confederação Espírita Pan-Americana (Cepa). Presidiu a Comissão Diretiva do Centro “Palingenesia”. Atuou como secretário de redação de “América Espírita” nos anos 80. Ex-dirigente de movimentos universitários e partidos políticos, ocupou a presidência do Conselho Provincial de Proteção ao Menor, em Córdoba, Argentina, em 1984/85. Na última década, Massaro tem-se dedicado à atualização da doutrina espírita no aspecto sociológico. Está com 74 anos e reside em San Francisco, província de Córdoba, na Argentina. E-mail: bibli560@solsoft.com.ar
Este artigo foi apresentado na XIV Conferência Regional da Confederação Espírita Pan-Americana (Cepa), em São Paulo (BRASIL), de 14 a 17 de novembro de 2002.
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